viernes, 10 de junio de 2016

Lloro por mi propia culpa... que tonta...

Quiero que sepas, que sí, me gustas, me gustas muchísimo, ya no se cómo decírtelo, es cierto que no he probado con las palabras, pero las miradas me parecen mucho mas romántica, así que no te quejarás.
Me gustas y yo sé que te gusto, pero nada! Quiero que me abraces y me beses, te he dado mil y una oportunidades, y cada vez que la dejas pasar sin siquiera darte cuenta, me muero por dentro, y me pongo a pensar en si no habré sido suficientemente clara. Pero yo creo que te lo doy en bandeja.
Lo que pasa es que soy cobarde y no tengo experiencia. Igual que tú.
Así que si yo no te beso, y tu no me besas... no vamos a ninguna parte.
Me pregunto si he tardado demasiado en decidirme. Si ya no te intereso y por eso desaprovechas todo lo que te insinúo.
Quizás ya sea tarde...
si es así, me moriré vacía, por que sabré que no he hecho todo lo que podía para estar contigo.
Por favor por favor. Que no sea tarde.
Si es demasiado tarde, que hago, me olvido? no quiero... aún no...
Incluso antes de que lo dijeras, te confieso que yo ya sabía que me querías. Lo sabía por que cada vez que me mirabas, que era demasiado a menudo, veía miedo en el primer contacto, un chispazo de miedo cada vez que nuestros ojos coincidían, que luego pasaba a una especie de cariño que no sabría definir, pero un vez llegabas, no podías dejar de mirarme. Por eso sabía que me querías.
Pero no hacía nada esperando tu primer paso...
Tarda demasiado en llegar
Ya no se si eres tú o yo, o los dos nos hemos quedado atascados.
En el fondo sé que todavía estamos a tiempo, pero a la vez noto como el universo me avisa de que se acaba.
¿Porqué no hace nada?
Del mismo modo sé que tu conoces mis miradas.
¿PORQUÉ NO HAGO NADA?
Estoy desperdiciando el tiempo que podríamos estar juntos.
Además solo pienso en cosas que podría hacer contigo, y aún así no cojo mi móvil y te llamo para decírtelo. He ahí una prueba de mi cobardía.
Dos cobardes no pueden llegar a ningún lado, me pregunto quién será el primer valiente, y sufro por si al final resulta que no lo hay.
Ya no sé que hacer, cómo coincidir contigo para darte más oportunidades.
Sé que he podido dar a entender otra cosa a lo largo del curso. Pero espero de verdad de verdad que tu sepas que te quiero.
Estoy esperando demasiado y eso me da miedo, pero entiéndeme, no sé que hacer, no sé cómo hacerlo. Y mientras tanto veo pasar los día que desaprovecho.
¿A qué esperamos?